Cebolla






Nombre científico: Allium cepa

La cebolla, es una planta herbácea que puede llegar a tener 80 cm de alto y de cuyo bulbo, la parte carnosa que está bajo tierra y que solemos utilizar en la cocina.

Nana a la cebolla

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

                                                                                           Miguel Hernández




Descripción:

La cebolla (Allium cepa), oriunda de Asia central, es una de las hortalizas más antiguamente cultivadas en el mundo, la más extendida de nuestras hortalizas para condimentar.

En algunas regiones, las cebollas jóvenes se consumen, corrientemente, en forma de cebolleta. Las cebollitas suelen acompañar casi siempre a los pepinillos conservados en vinagre, utilizando para ello las cebollitas totalmente terminadas y las tiernas aún en fase de desarrollo. En todos los casos, siempre se recurre a las variedades de piel blanca, del tipo de cebolla "Blanca de París".

Las variedades se diferencian por su forma globosa o aplastada y también por su color, blanco, amarillo o rojo; su sabor, más o menos fuerte, varía según la variedad y el clima: las cebollas cultivadas en el sur tienen un sabor más dulce que las recolectadas en las regiones del norte. Las cebollas blancas se distinguen de las de color por la coloración de sus tegumentos y por su mayor rusticidad. La conservación de las variedades precoces es inferior a las de ciclo largo, la Babosa se conserva peor que la Grano.

Con las cebollas maduras, plantadas en zanjas recubiertas de barro y posteriormente cubiertas con tierra a medida que crecen los ápices se emplean para generar los populares calçots.

Cultivo:

Todas las tierras de jardín bien cultivadas y las situaciones soleadas son buenas para las cebollas, pues necesitan un período de calor para formar sus bulbos. Los mejores resultados se obtienen en las tierras ligeras o de mediana consistencia; los suelos arcillosos o húmedos aumentan el riesgo de podredumbre y disminuyen la conservación de los bulbos.

 

Las siembras de cebolla se hacen en dos épocas: por una parte, en invierno (enero-marzo) directamente en campo, y por otra parte, a finales del verano, otoño (15 agosto final diciembre) en semillero. Las primeras siembras se efectúan en surcos profundos, espaciados 30 cm. aproximadamente, y a razón de 2 a 3 g. de semilla por metro cuadrado; sembrar claro mientras que se esté seguro de la buena calidad de la semilla (que no conserva su facultad germinativa más de dos años), evitando el trabajo de aclareo. Para la nascencia de las plantas se necesitan unos 15 días.

La segunda siembra es solamente para las cebollas rústicas; la semilla se reparte a razón de 5 a 6 g. por metro cuadrado de semillero, cubriéndola ligeramente con arena o tierra suelta.

Cuando las cebollas sembradas directamente en campo han nacido bien, se las aclara a 5 cm. aproximadamente sobre la línea; después, en una segunda vez, se dejan a 10 o 12 cm. Esto permite utilizar las plantas eliminadas en forma de cebolla tierna. Las plantas de semillero se dejan desarrollar hasta alcanzar unos 15 a 20 cm. de longitud, entonces se trasplanta (octubre-febrero) al campo definitivo en líneas separadas a 30 cm.

Las cebollas procedentes de bulbos se pueden empezar a recolectar de enero a abril, desde el momento que empiezan a formar el bulbo. Las siembras de verano-otoño sitúan a 6 u 8 cm. una de otra. Antes de trasplantar, cortar parte de las hojas y de las raíces y enterrar ligeramente el cuello.

Por este sistema, lo que se persigue es obtener bulbos de cebollas en una época que normalmente el mercado está desabastecido. Para ello, se toman los bulbos pequeños procedentes del cultivo anterior o bien de un cultivo realizado expresamente para ello (esto se consigue con siembras espesas y tardías, marzo-abril). Estos bulbos se entierran en septiembre-diciembre, y de ellos aparecen de uno a cinco bulbos muy precoces pero de muy mala conservación. Su consumo se realiza normalmente como cebolleta tierna.

Multiplicación:

Se propagan con facilidad mediante siembra de las semilas y posterior trasplante de la plántula, también se pueden plantar los bulbos. A nivel agrícola se pueden adquirir unas cintas de decenas de metros que ya tiene la semilla incorporada, y realizar la siembra en el suelo.

Generalmente primero se germinan en semilleros de golpes de a tres que luego se aclarean y se trasplantan el el suelo.

Usos:

Para producción agrícola y hortícula, de popular uso alimentario, y forma parte de la gastronomía raiz de los paises del mediterráneo y europeos.

 

Todos hemos cortado cebolla alguna y escuecen los ojos, estornudamos y gotea la nariz. Y también sabemos que esto ocurre a todas las personas que se exponen a las emanaciones de la cebolla pero no con la misma intensidad; hay personas más y menos sensibles.

Lo que ocurre en virtud del principio de similitud y del concepto de hormesis es que cuando a una persona que tiene estos síntomas le damos cebolla a bajas concentraciones, a concentraciones homeopáticas, estos síntomas se calman. Y no hace falta que el moqueo y el lagrimeo estén producidos por la cebolla, solo es necesario que los síntomas sean los mismos, independiente de la causa.

Ocurre de igual manera cuando utilizamos derivados de las anfetaminas para calmar y mejorar la concentración en niños hiperactivos. Simplificando mucho: las anfetaminas excitan a una persona tranquila pero calman a una nerviosa, como la cebolla irrita una mucosa “tranquila” mientras que calma una mucosa irritada. Todo depende de la dosis que usemos.

Tiene un efecto fitoterapéutico como diurético, laxante, hipoglucemiante y antiséptica y, utilizada como medicamento homeopático, tiene acción sobre diferentes trastornos a nivel de las mucosas respiratorias superiores, el intestino y el sistema nervioso.

Indicaciones médicas

La rinitis se define como la inflamación de la mucosa de la nariz. Los síntomas que la persona manifestará serán rinorrea (secreción nasal), estornudos, picor y congestión nasal. No siempre tienen que aparecer todos ellos ni con la misma intensidad en todas las personas. Cuando la irritación afecta también a los ojos, con lagrimeo y sensación de escozor y picor, es lo que se conoce como rinoconjuntivitis.

El paciente presenta un flujo nasal acuoso y ardiente que irrita la piel de la zona del labio superior y alrededor de las fosas nasales. Suele ser abundante. Se puede acompañar de estornudos y de sensación de congestión nasal. Cuando se acompaña de irritación ocular el lagrimeo suele ser también abundante pero, a diferencia de la secreción nasal, no es irritante.

Toda la sintomatología mejorará al aire libre y en un ambiente fresco y el paciente se sentirá peor con el calor y en ambientes confinados.

La cebolla, en dilución homeopática, también resulta un gran medicamento de ciertos cuadros catarrales a nivel de laringe y tráquea. De hecho, antes era muy frecuente que las madres pusieran a sus niños cebolla en la garganta para combatir estos episodios de tos convulsa, crupal.

El paciente presenta tos espasmódica y dolorosa, desgarradora. La tos se desencadena por una sensación de picor en la garganta y se agrava al respirar aire frío, al contrario que su rinitis que mejorará con el frescor. También suelen estar peor al acostarse a la noche. Puede también acompañarse de ronquera.

ALLIUM CEPA se ha utilizado clásicamente en el comienzo de los cuadros detosferina.

Tratamiento del dolor de oídos con

Estos resfriados y laringitis que ALLIUM CEPA trata pueden, a veces, afectar a los oídos y producir un dolor punzante localizado directamente en ellos o con una sensación de dolor que va desde la garganta hasta los oídos.

Es un gran medicamento de cólicos acompañados de gases. El dolor puede ser intenso hasta “doblar en dos” al paciente. También puede ser un buen medicamento de cuadros cólicos flatulentos con diarrea que excoria la zona del ano.

 Crema de cebolla, calabaza y lentejas rojas

Como os decía, es muy fácil. Las cantidades de los ingredientes dependen de los comensales, claro, y de la intensidad con la que quieras la crema. Yo para dos personas pondría una cebolla hermosa, una buena rodaja de calabaza y un vaso de lentejas rojas.

La lenteja roja es una variedad de lenteja que tiene un color como salmón. Es pequeñita, muy suave de sabor y no hace falta ponerla a remojo para cocinarla y en 10-15 minutos de cocción en cazuela normal ya está hecha. Para mí es perfecta para cremas y purés.

En un puchero ponemos las verduras a rehogar con un chorrito de aceite y sal a gusto, con cuidado de no pasarnos que luego ya podremos añadir un poco más si nos hemos quedado cortos.

Cuando la verdura está blandita añadimos las lentejas y el agua. Si ponemos un vaso de lentejas, pues un par de ellos de agua y lo dejamos cocinar a fuego medio durante 15 minutos más o menos y listo.

Lo trituramos todo con la batidora, ajustamos el punto de sal y podemos añadirle un poco más de agua si queremos que la crema nos quede más ligera. A mí, si me ha quedado un poco espesa y quiero aligerarla, me gusta añadirle un poco de bebida de arroz; le da un toque muy rico.

La crema de cebolla ya está lista para comer pero yo en casa la suelo acompañar siempre de un poco de arroz integral en la misma crema. Hay quien le echa picatostes, yo le echo arroz integral. Es una forma de completar el plato porque ya sabéis que la combinación de los aminoácidos del arroz integral con los de las legumbres forman una proteína de altísima calidad. Y si los ingredientes son de cultivo ecológico, mucho mejor.

 

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