Zarzamora




Nombre común:  Zarzamora

Nombre científico: Rubus fruticosus

Este arbusto tiene tallos leñosos y con muchas espinas. A medida que va creciendo, por su propio peso, se va doblando hacia el suelo. Al comienzo de la primavera es cuando la zarzamora empieza a florecer, dando como resultado unas flores blancas o rosadas. Una vez que van perdiendo la flor se puede observar el fruto, que con el proceso de maduración, pasa del rojo al negro. Éstos son brillantes y de sabor agradable, aunque a veces algo ácidos.

Otoño es una época en la que el bosque nos da frutos exquisitos, demandados y caros debido a la poca permanencia entre nosotros. Un ejemplo son las setas y en este caso hablaremos de la zarzamora. Arbusto espinoso que viste lindes de caminos y bosques sombríos, cuyos frutos, las moras, maduran durante el verano para endulzarse en estos meses. Hoy vemos las claves para cultivar la zarzamora de forma controlada.

La zarzamora es una planta generalmente silvestre de la que se aprovechan sus frutos, unas bayas pequeñas de color negro muy aromáticas y algo ácidas. Se consumen crudas, aunque también se emplean en la elaboración de compotas, macedonias, tartas, etc. Son ricas en vitaminas y minerales. Además aportan fibra y contienen pocas calorías.
La zarzamora es el fruto de la zarza, un arbusto que crece generalmente silvestre en muchas zonas del planeta. El fruto es una baya de color negro brillante formada por la unión de numerosos frutos pequeños que contienen cada uno una semilla. Es una fruta aromática y algo ácida.
Es una especie conocida desde muy antiguo, y a la que se le atribuyen muchos efectos curativos. Se consumen crudas, solas o acompañadas de helado, yogur o nata. También se emplean en la elaboración de macedonias, compotas, tartas, vinos y aguardiente, etc.
La zarzamora aporta mucha fibra y pocas calorías, al ser pobre en proteínas y grasas. Es destacable su riqueza en vitaminas, sobre todo A y C, y su alto contenido en potasio, lo que la hace diurética. También aporta diversas sustancias que tienen efectos anticancerígenos.

La zarzamora es un arbusto que forma tallos de hasta 4m que acaban arrastrándose por el suelo y que están llenos de espinas. Las flores, rosadas o blancas, forman unas bayas que en realidad son la agrupación de muchos pequeños frutos negros.
La zarzamora pertenece a la familia de las Rosáceas, y su nombre científico es Rubus fruticosus. La planta es un arbusto sarmentoso con tallos de 3-4 metros de largo. Estos tallos crecen erectos al principio, aunque se van tumbando y al final se arrastran sobre el suelo. Son angulosos y con fuertes espinas.
Las hojas son caducas y alternas, y están compuestas por 3-7 foliolos ovalados o elípticos que presentan el borde dentado.
Las flores son rosadas o blancas y tienen cinco pétalos. Aparecen solitarias o agrupadas en racimos. La planta florece entre junio y agosto en España, según las condiciones climáticas. El fruto está formado por la unión de numerosos frutos pequeños y redondos, cada uno con su propia semilla. Al principio es verde, luego rojas y en la maduración se vuelve casi negro y jugoso.

La zarzamora tiene largas raíces que crecen a poca profundidad, y de la que surgen nuevos brotes con facilidad. Estos brotes se pueden aislar y plantar por separado para obtener nuevas plantas.

Existe cierta confusión con el nombre común de las moras. Se llama mora indistintamente al fruto de la morera (árbol) y al fruto de la zarzamora (arbusto). No tienen nada que ver uno con otro. Ni si quiera comparten el género que las describe. Las moreras son del género Morus, (Morus nigra L., Morus alba L.) entre otras.

Sin embargo, la zarzamora pertenece al género Rubus sp. Esta pequeña y deliciosa fruta, tiene más relación con la frambuesa que con la mora de morera. Comparten género. Ya vimos en su día el cultivo de frambuesa (Rubus idaeus L.). Otro nombre común a parte de la zarzamora, frambueso negro, delata su relación con pariente colorado.

El género Rubus es extensísimo. En principio, conocemos la frambuesa y zarzamora aunque existen más de 250 especies de este género. Una de las razones es su capacidad de hibridación y propagación. Algunas pueden generar semilla sin necesidad de ser polinizadas. Si observamos un poco una zona asilvestrada con zarzamora, veremos que esta, hace inaccesible su paso a través y se le puede achacar cierto carácter invasivo aunque no lo sea. Es más la sensación que produce.

Un dato curioso sobre la mora es que no es un fruto sino una infrutescencia compuesta por muchas drupas. Cada granito de la mora es un fruto y todas ellas componen la infrutescencia llamada polidrupa.

El género Rubus está presente en todos los continentes. España, aún siendo uno de los países que más cultivos frutales tiene en Europa, no somos muy dados al cultivo de frutos del bosque como lo puedan ser otros países de Centroeuropa. Fuera del viejo continente, Canadá y EEUU son los países con más producción de frutos del bosque del género Rubus.

Aunque sean muy similares a la frambuesa, una diferencia importante de cara al cultivo es que la zarzamora sólo tiene una cosecha anual y la frambuesa puede tener dos como ya vimos en el artículo de la misma.

Otra de las ventajas de esta fruta es su temprana capacidad de producción. Los frutales tardan una media de 5 a 7 años en llegar al óptimo de producción. Algunos incluso más. La zarzamora puede llegar al óptimo en el segundo año por lo que los costes de implantación se ven muy reducidos. Es una gran ventaja desde el punto de vista productivo.

Como cualquier otro fruto del bosque, su consumo en fresco recién recolectado tiene algo especial que todos disfrutamos. Sin embargo, lo más habitual suele ser consumirlas una vez transformadas en sabrosas y aromáticas mermeladas y confituras que impregnan todo tipo de repostería.

Las bebidas derivadas (licores, zumos…) también son comunes. Consumidos en fresco aportan una gran cantidad de vitaminas A, B y C y minerales como el hierra, magnesio y calcio entre otros.

De hecho se consideran antiescorbúticas y antianémicas. Son productos altamente nutritivos.

El clima al que está habituada la mayoría de  zarzamoras suele ser clima templados húmedo, por tanto son sensibles al calor y a la sequía. No hay más que observar dónde vamos a buscar moras. Bosques sombríos, húmedos y frescos.

Esto nos da una idea de sus condiciones climáticas óptimas. De todas formas, un periodo corto de tiempo de calor durante el verano es necesario para una correcta maduración. Es uno de los principales factores de mayor o menos producción a parte de las horas frío que también son importantes aunque más variables según qué variedades.

No son excesivamente exigentes con el suelo. Así como el frambueso tiene alguna que otra particularidad, la zarzamora es algo más rústica y puede soportar algo más de variabilidad. En cualquier caso, las variedades de cultivo prefieren suelos típicos de bosque.

Francos, húmedos, bien drenados y con un pH neutro o tirando hacia una ligera acidez.

Por contra, la zarzamora mediterránea soporta mejor, suelos alcalinos con algo de humedad. Como ya hemos mencionado, el género Rubus es tan extenso que las variaciones en necesidades edafoclimáticas cambian mucho de unas especies a otras.



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