Haba




Nombre científico: Vicia faba

Haba —vocablo usado también para sus frutos y semillas—, es una especie de planta herbácea anual del género Vicia de la familia Fabaceae.

Se cultiva desde tiempos inmemoriales para alimentación humana y animal. Es la especie tipo de la familia Fabaceae.

Descripción:

Las habas (Vicia faba) son una de las hortalizas más antiguamente cultivadas; Existiendo vestigios de que ya formaban parte de la dieta de los íberos.

Se trata de una planta de carácter anual, con tallo simple, erecto, con 60 a 80 cm. de altura, cuyas flores blancas producen vainas pendientes o erectas con granos gruesos y aplanados.

Las variedades de habas se clasifican en muchos tipos, según que las vainas sean más o menos largas. Pueden tener de 3 a 8 granos, de color amarillo, verde o morado.

Las variedades más apreciadas son la longitud intermedia, con 12-15 cm. (Muchamiel), que son más precoces y más productivas.

En algunas zonas, prefieren más las variedades de vaina larga, con 20-25 cm., más tardías y que suelen consumir con vaina y todo, como si fuesen judías verdes (Aguadulce).

Cultivo:

Todas las situaciones y todos los suelos de jardín dan producciones abundantes; sin embargo, conviene elegir situaciones abrigadas de los vientos fríos para las siembras de otoño y para las primeras de primavera.

La planta soporta sin daños las heladas de -4°C siendo una planta muy resistente y cultivada incluso en zonas de montaña.

Es una planta que no tolera el calor excesivo.

Es una especie nitrófila, capaz de fijar el nitrógeno de la atmósfera, con lo que los suelos donde han sido cultivadas las habas mejoran su capacidad de nutrientes, siendo apropiadas para combinar con otros cultivos que agotan el nitrógeno, como por ejemplo los tomates. Por esta razón no requieren de abonados.

Requieren de riegos moderados, dejando secar el suelo, pero evitando la desecación total ya que podrían dañar las raíces.

Puede ser cultivada en el suelo y también, si no dispones de un terreno, puedes cultivarlas en prácticas de cuktivo que, debidamente acondicionadas con un sustrato adecuado y equilibrado, permitirán cuidar tus hortalizas de una manera ergonómica y sencilla.

Al hacer las binas, recalzar ligeramente las plantas, pero sin tocar las raíces. Cuando empieza la floración, se pueden podar los extremos de los tallos, para acelerar la formación de las primeras vainas.

Prevenir la aparición de pulgones, que constituyen la plaga más importante y casi única de las habas.

Es necesario recoger las vainas cuando están suficientemente desarrolladas y gruesas para poder desgranarlas; se puede estimar que el punto óptimo es cuando las vainas son 3/4 de su grosor definitivo; posteriormente, las vainas forman pergamino y los granos se endurecen, siendo menos agradables para su consumo.

Las habas permiten la congelación y la esterilización.

Multiplicación:

Las siembras pueden hacerse de octubre a marzo, en surcos separados de 50 a 80 cm; las semillas se espacian unos 30 a 50 cm. y se cubren con unos 5 cm. de tierra.

Las semillas conservan su poder germinativo durante 4 a 6 años y la germinación se produce en unos diez días.

Las siembras precoces dan las producciones más tempranas y más abundantes que las siembras más tardías.

Existe el riesgo de que los fríos hagan perder las flores de los cultivos tempranos y entonces la producción se reduce bastante.

Si las heladas afectan a las plantas jóvenes, antes de la floración, éstas pueden rebrotar, aunque su producción será más tardía.

Usos:

Uso hortícola.

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